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Dilatadores vaginales - tratamiento complementario para vaginismo y dispareunia

dilatadores vaginales progresivos ¿Qué son los dilatadores vaginales?

Los dilatadores vaginales son unos dispositivos de terapia progresiva y deben ser prescrito por un profesional sanitario. Complementan al otro tratamiento que ha pautado un especialista : fisioterapeuta, oncólogo, sexólogo o ginecólogo .Los dilatadores suelen presentarse en un pack compuesto por varios tamaños para el ejercicio gradual empezando por el dilatador más pequeño. Tienen una forma alargada, con la punta suave para facilitar su inserción. La mayoría de los dilatadores está hecha con silicona 100 % hipoalergénica, de grado médico.

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Los dilatadores vaginales han existido en varias formas durante al menos 50 años, ayudando a las mujeres :

  • después de una cirugía ginecológica
  • después de una radioterapia pélvica
  • para tratar hipertonía del suelo pélvico
  • en casos de vaginismo
  • en casos de dispareunia.
  • para tratar dolores lumbares y/o pélvicos

A continuación te explicaremos para que sirven exactamente los dilatadores, como usarlas y los términos médicos relacionados con problemas a la hora de penetración vaginal.

¿Para que sirven los dilatadores vaginales?

Después de un tratamiento de radioterapia

Si una mujer recibe radioterapia dirigida hacia o cerca de la vagina, generalmente se le suele suministrar un dilatador al final del tratamiento. Al principio, el uso del dilatador ayuda a evitar que las paredes vaginales se adhieran entre sí. También impiden a que las cicatrices se cierren de manera incorrecta.

A medida que la curación continúa, la radiación puede causar fibrosis (un proceso de cicatrización) en las paredes vaginales. Usar un dilatador o tener relaciones sexuales con una frecuencia total de 2 a 3 veces por semana puede ayudar a que la vagina se mantenga lo más ancha y profunda posible.

Tras la reconstrucción vaginal

Si una mujer ha pasado por una cirugía para reconstruir su vagina debido a un defecto de nacimiento o a un problema de salud posterior o a un tratamiento contra el cáncer, se le recomienda el uso de un dilatador vaginal hecho a medida para que lo utilice mientras duerme. También puede utilizarlo durante algunas horas al día.

El dilatador ayuda a que la nueva vagina se mantenga lo más profunda y ancha posible mientras dure la curación.

Tratamiento en casos de vagina no desarollada

Hay mujeres que nacen sin vagina desarollada. En este caso, existe la opción de realizar una cirugía para crear un canal vaginal o se puede emplear la dilatación como método para así evitar dicha intervención.

En esta última situación, podrá utilizarse un dilatador en la abertura vaginal durante aproximadamente media hora dos veces al día. Tras unas semanas, se habrá podido profundizar lo suficiente para que nos permita tener relaciones sexuales con penetración. No obstante, se deberá seguir usando el dilatador o tener una actividad sexual regular para mantener el canal vaginal.

Para tratar el vaginismo

Algunas mujeres se encuentran con muchas problemas a la hora de la penetración. Y no se trata solamente en la penetración en las relaciones íntimas, sino que también con un dedo, un tampón, una copa menstrual etc. Este problema se llama vaginismo. ¿Y qué es el vaginismo? Antiguamente se pensaba que era la mujer la que apretaba a propósito sus músculos vaginales, haciendo imposible la penetración. En realidad es una contracción involuntaria de la vagina lo que lo impide. No está relacionado con la respuesta sexual ya que las mujeres pueden sentir placer durante los juegos preliminares hasta alcanzar el orgasmo. Las causas de vaginismo pueden ser varias: falta de comunicación en la pareja, experiencias traumáticas, miedo a quedarse embarazada, educación estricta o religiosa.

Terapia 

El tratamiento requerido depende del motivo de la causa y es muy personalizado. Siempre es muy recomendable tratar de entrenarse tanto física como emocionalmente. Al principio se recomienda una terapia educativa con un especialista. En segundo lugar se planteará una serie de ejercicios graduales con dilatadores progresivos de diferentes tamaños. Las mujeres en general pueden superar el vaginismo practicando la relajación muscular mientras practican una dilatación progresiva. La clave es que la mujer tiene en todo momento el control sobre lo que entra en su vagina, siendo ella la que introduce el dilatador hasta el punto donde no siente dolor ni molestia. Mientras va ganando confianza en si misma va conociendo su cuerpo, sus límites, ayudando así a combatir su ansiedad.

Tratamiento de dispareunia

¿Qué es la dispareunia o coitalgia? Es una disfunción sexual cuyos síntomas van desde molestias (como irritación vaginal postcoital, ardor o contracciones) hasta dolor fuerte antes, durante o posterior al coíto, que hace imposible la penetración. La dispareunia, a diferencia del vaginismo, aparece tras periodos de relaciones sexuales donde no ha habido problemas antes. Tiene una causa inicial física, que si no es tratada, genera cambios conductuales a nivel muscular y psicológico. Existen dos tipos de dispareunia : ocasional y crónica.

Dispareunia ocasional

Muchas mujeres sufren coitalgia ocasional. Puede deberse a varios factores, al puerperio, a la irritación por el material de anticonceptivos de barrera o a lubricantes. La dispareunia puede también estar relacionada con problemas de sequedad vaginal. En todos estos casos el dolor se puede eliminar:

  •    evitando los productos que producen irritación
  •    asegurando una buena lubricación de la vagina
  •    en el caso del puerperio esperando el tiempo necesario para una recuperación total
Dispareunia crónica

En caso de la dispareunia femenina de forma crónica que está asociada con vaginismo, endometriosis o enfermedades genito urinarias es muy recomendable empezar el tratamiento con dilatadores vaginales.

Para mantener el tamaño vaginal después de la menopausia

Gracias a los dilatadores vaginales, las mujeres pueden mantener el tamaño y la elasticidad de la vagina lo suficiente para mantener relaciones sexuales sin dolor o para realizar exploración ginecológica sin molestias.

¿Cómo usar un dilatador?

Aunque la recomendación es usar un dilatador 2-3 veces por semana, pocas mujeres siguen esta rutina. Entre los motivos puede ser debido a que introducir un dilatador dentro de la vagina puede provocar miedo o ansiedad. También puede causar un sentimiento de hacer algo inmoral. Por otro lado el uso de dilatadores puede ser muy incómodo y molesto. A pesar de estas desventajas los beneficios del uso de dilatadores vaginales son indiscutibles. La desensibilización sistemática (dilatación progresiva con dilatadores) como terapia complementaria llegan a tener más de 90% de eficacia.

La recomendación de un profesional, antes de usar cualquier dispositivo es siempre empezar por conocer su propio cuerpo (por ejemplo ver sus genitales en el espejo). Es principal aceptarlo y aprender lo que es placentero y lo que no. Algunas mujeres prueban superar sus límites y forzar sus cuerpos demasiado rápido. La clave del tratamiento con dilatadores vaginales es el control y la relajación muscular sin ningún dolor. Por lo tanto lo más importante es realizar los ejercicios progresivamente y con paciencia.

¿Cuál dilatador elegir?

Siempre se debe comenzar por el dilatador de tamaño más pequeño. De este modo se puede aprender a relajar y a apretar los músculos que rodean la entrada vaginal. Cuando la mujer está segura que sabe relajar los músculos debe introducir el dilatador bien lubricado. Tiene que empezar por su extremo y seguir introduciéndolo poco a poco hasta el punto que no cause dolor. De otro manera podría generar ansiedad y provocar al abandono del ejercicio.

Cuando la mujer consigue la inserción del dilatador, se puede seguir avanzando manteniéndolo dentro durante unos minutos. Mientras tanto para distraerse puede leer, ver la televisión o escuchar música.

El último paso es mover suavemente el dilatador hacia dentro y hacia fuera, girarlo e inclinarlo. También se puede aprovechar las vibraciones del mecanismo si este lo posee.

Cuando el uso del tamaño pequeño resulta fácil y cómodo se puede cambiar a un dilatador de tamaño más grande. Así, poco a poco la mujer adquiere el control sobre los músculos de la vagina. Esto ayudará en un futuro a empezar o a mejorar sus relaciones sexuales y recuperar la confianza en si misma.

Los últimos consejos

Es muy importante que el tratamiento se haga relajadamente y en un momento del día que sea el más adecuado. La posición recomendada es boca arriba con las piernas ligeramente separadas y flexionadas. Hay que recordar que la vagina en esta posición se inclina hacía abajo. En esta posición no hay que empujar el dilatador en ángulo recto. Los lubricantes compatibles con la mayoría de los dilatadores son los lubricantes de base acuosa.

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Este artículo es únicamente informativo y no pretende reemplazar o sustituir el asesoramiento, el diagnóstico o el tratamiento de un profesional. Siempre busque el consejo de un especialista cualificado que pueda valorar su caso personalmente. 

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